Cosas que dicen del parto en la llanura
que es plano como tabla
doloroso como tortura
y el crío es de una vida tan vasta
como la vista al horizonte.
Me dijo el viejo Miguel que nació así
en terreno raso
entre el tapiz del pasto
desprovisto de sombra
en un ardor desmesurado.
Creció rápido
optó por la cordillera
buscó terrenos accidentados
le jugó sucio a su génesis
y decidió parir de nuevo
entre el bamboleo de sus bolas
las llagas, los llantos, el dolor
de una tierra rica y cruel.
Me lo dijo en susurro
mientras se atrincheraba a mi lado
y sus ojos se iban llenando de chispas
su cuerpo agachándose
cada vez más, irrevocablemente
hasta llegarse a enterrar.
Así te recuerdo Miguel
en esta Latinoamérica
que ha parido en la planicie
y migrado a los abismos.
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jueves, 28 de octubre de 2010
sábado, 23 de octubre de 2010
DETRÁS DEL MAR
En este pueblo junto a la costa
hay muros hechos de losas rojas
El sol entra y sale del portal azul
los peces nadan en reversa
son inmensos y cazan humanos
Los niños recogen las mudas
de las serpientes marinas
y se proclaman reyes con escamas
Las mujeres cargan a cuestas las redes
salen de noche en sus botes
a matar pulpos y tiburones
y los ordenan en sacrificio a los dioses
en inmensas fogatas flotantes
Al llegar el alba cantan en coro
mientras los hombres salen de sus grutas
aún azules y hambrientos
a devorar sus sagrados cuerpos.
hay muros hechos de losas rojas
El sol entra y sale del portal azul
los peces nadan en reversa
son inmensos y cazan humanos
Los niños recogen las mudas
de las serpientes marinas
y se proclaman reyes con escamas
Las mujeres cargan a cuestas las redes
salen de noche en sus botes
a matar pulpos y tiburones
y los ordenan en sacrificio a los dioses
en inmensas fogatas flotantes
Al llegar el alba cantan en coro
mientras los hombres salen de sus grutas
aún azules y hambrientos
a devorar sus sagrados cuerpos.
domingo, 17 de octubre de 2010
en-ese-sueño-de-eternos-locos
Se me abalanza el sufrimiento
navego el llanto ahogado
en ese-sueño-de-eternos-locos
en ese pálpito de mis venas
de pronto me encierro
no quiero causar expectativas
¡que extraño! ya no te siento
ya me he despojado de todo
tan fácil como hilar
piezas entrecortadas del silencio.
No tenés que entender mi poesía
igual no me pagan por ello
no es reproche, estamos hechos de cosas simples
es sólo que estoy hastiado de las noches de cama
de vivir bajo el confort de una estabilidad
de mediana clase, de hábitos cíclicos
prefiero el piso, el vacío y el caos
en-ese-sueño-de-eternos-locos
reconforta más
que un sueño arropado bajo la almohada
sábado, 11 de septiembre de 2010
BREVE MUERTE DE MI VERSO EN PROSA
Mi prosa es un juego de azar
una lengua enredada entre trampas dentales
la distancia entre libertad y el yugo
una noche de fútiles descaros
¡qué decir!
soy reproductor de historias cortas
para ojos trasnochados
reniego de disciplinas
sufro del mal de la mezquindad
y repienso tanto
que al fin la idea, de tan madura
ya no es útil para la cosecha
Es más
este disparate escrito en verso (por mero capricho)
podría ir de corrido y enlatarse en cinco líneas.
una lengua enredada entre trampas dentales
la distancia entre libertad y el yugo
una noche de fútiles descaros
¡qué decir!
soy reproductor de historias cortas
para ojos trasnochados
reniego de disciplinas
sufro del mal de la mezquindad
y repienso tanto
que al fin la idea, de tan madura
ya no es útil para la cosecha
Es más
este disparate escrito en verso (por mero capricho)
podría ir de corrido y enlatarse en cinco líneas.
sábado, 21 de agosto de 2010
PAREJA QUE SUFRE DE VERTIGO
A la luz disuelta entre sombras
soy boca entreabierta de sendas grises
grava filosa entre tus guijarros
tan deliberados, tan bien dispuestos y predecibles.
Me dejás dejarme de todo
lo sé reconocer
me permitís la lejanía del horizonte
la ilusión de una vejez parapléjica
pero sobre todo los ojos
para tocar con ellos a falta de tacto.
Humilde canto de susurros
silbido leve de mis barrotes dentados
pieza desgajada que pende
de tu hilo de baba.
Entonces me has hecho grande
porque te habrás tomado la molestia de hacerme
y me rompo en astillas para demostrarte
que aun no soy nada
y el zopilotero se funde en llamas negras
que salen de tus ojos.
Yo sigo pariendo trizas
pienso, al fin que no es justo dejarte sin nada.
Tengo delirios post mortem
poemas de plomo incrustados
en las plantas de tus pies.
Ya dejá tu humana mentira.
Sufro, me perseguís
en esta tierra de espejos
de pieles cosidas con nylon
de ridículos sueños de polvo.
martes, 22 de junio de 2010
EL LLANTO
No, no lloremos mi amor
o mejor si, sabés
llorémoslo todo
lloremos el desayuno y el hambre
lloremos por los ciegos´
por los que no saben llorar.
Lloremos porque es bueno
porque limpia el espíritu y los ojos
lloremos por lo que es justo llorar
y por todo lo demás
porque te aseguro mi amor
que de eso nadie llora.
Lloremos porque hemos sufrido
y hemos sido felices
y sufrido de nuevo
y acá estamos llorando.
Lloremos por el pasado
y por lo que se viene
lloremos por la inestabilidad
y la frialdad de los témpanos
que también lloran
Lloremos porque es de noche
y afuera llueve mi amor
y todo es llanto
y todo es tan digno de llorar.
Lloremos por los que aman
y por los que se desamoran
por los que se desahogan peleando
o lanzándose a precipicios.
Lloremos por lo lindo y sincero
de nuestro llanto.
***
[+] Imagen: Tango, James Jean.
jueves, 10 de junio de 2010
SI QUERÉS LA INTEMPERIE
Que te quede claro
que afuera
ya no estarás más a mi resguardo
y más allá te habré olvidado
más allá serás polvo, arena al viento
pedazo perdido de pluma
de ave panzona, vieja, triste.
Afuera no hay tejados
ni calor de paredes ni marcos de puerta
ni siquiera armarios ni ropas en molotes.
Tus zapatos se irán destapando
la epidermis se resecará
caerá desquebrajada, como muda de culebra
por el sol que succiona vidas
para iluminar el día con energía robada.
Afuera hay grandes imperios
sobre cuerpecitos oprimidos
escuálidos, muertos de frío.
Afuera chupan las venas a la tierra
pasan de cero a cien en cinco segundos
la especulación devora economías
se sienta en su trono e inventa las cifras
de la educación, del petróleo, de los sueños.
Afuera todo está repleto de nada
pareciera mentira pero aquí estás a salvo
del machismo, de la deuda externa
de la lluvia ácida
de tus propios pasos que das con miedo
porque sabés que afuera no me vas a tener
y eso te aterra.
que afuera
ya no estarás más a mi resguardo
y más allá te habré olvidado
más allá serás polvo, arena al viento
pedazo perdido de pluma
de ave panzona, vieja, triste.
Afuera no hay tejados
ni calor de paredes ni marcos de puerta
ni siquiera armarios ni ropas en molotes.
Tus zapatos se irán destapando
la epidermis se resecará
caerá desquebrajada, como muda de culebra
por el sol que succiona vidas
para iluminar el día con energía robada.
Afuera hay grandes imperios
sobre cuerpecitos oprimidos
escuálidos, muertos de frío.
Afuera chupan las venas a la tierra
pasan de cero a cien en cinco segundos
la especulación devora economías
se sienta en su trono e inventa las cifras
de la educación, del petróleo, de los sueños.
Afuera todo está repleto de nada
pareciera mentira pero aquí estás a salvo
del machismo, de la deuda externa
de la lluvia ácida
de tus propios pasos que das con miedo
porque sabés que afuera no me vas a tener
y eso te aterra.
miércoles, 9 de junio de 2010
DESEOS REVUELTOS
En ese momento
adiviné que ahí estabas
y vos te levantaste sin estar
sin siquiera pensar en algo similar.
En eso
cayeron mis pedazos
como olas moribundas ante tus ojos
de arena vuelta vidrio
- ante tu ser imaginario.
Y te construí
del sueño, de mi soledad ya habituada
a construirte
a hacerte masa antropomorfa.
Luego tuve que dejarte
antes que fueras demasiado real.
adiviné que ahí estabas
y vos te levantaste sin estar
sin siquiera pensar en algo similar.
En eso
cayeron mis pedazos
como olas moribundas ante tus ojos
de arena vuelta vidrio
- ante tu ser imaginario.
Y te construí
del sueño, de mi soledad ya habituada
a construirte
a hacerte masa antropomorfa.
Luego tuve que dejarte
antes que fueras demasiado real.
lunes, 31 de mayo de 2010
AUTÉNTICA REPRODUCCIÓN DEL REPUDIO
Hacíamos mil horas del día
el amor cara a cara
ocho extremidades multiplicadas por ocho
se nos hacía sesenta y cuatro
un número sensato
para practicar posiciones cotidianas.
La felicidad es pretérita, diminuta
cabe en una palabra
en una bolsa desechable.
Me diste tus ojos en blanco
tu aspecto al borde del abismo
tu simulacro que no funciona
tu estafa de normalidad.
Me diste la sospecha
el otro lado de la cama
el silencio rotundo
y otra vez esos ojos perdidos
tu simulacro que no funciona.
Pero soñé tu sueño
tu cuerpo desnudo a contraviento
violado, manoseado, chupado, lacerado
el capullo cristalizado de tus ojos
lágrimas vueltas cenizas
mientras se acercan los tipos
te guiñan del pelo, te desgarran
te infectan maldiciones con sus dientes
y la luna es negra y el cielo blanco
todo ese dolor perpetuo hasta los tuétanos
la mugre en la calle mientras los carros transitan
y los pasajeros se asoman
con sus ridículas miradas de flashes
y todos (los tipos, los conductores, los pasajeros,
la mugre, la luna negra y el cielo blanco)
todos, soy yo
el amor cara a cara
ocho extremidades multiplicadas por ocho
se nos hacía sesenta y cuatro
un número sensato
para practicar posiciones cotidianas.
La felicidad es pretérita, diminuta
cabe en una palabra
en una bolsa desechable.
Supuse que lo sabías, que lo intuías al menos
lo deduje de tus labios que dicen tanto callados
del tono rojo inflamado que llevan por la presión
de callar para no desatar el infierno.Me diste tus ojos en blanco
tu aspecto al borde del abismo
tu simulacro que no funciona
tu estafa de normalidad.
Me diste la sospecha
el otro lado de la cama
el silencio rotundo
y otra vez esos ojos perdidos
tu simulacro que no funciona.
Pero soñé tu sueño
tu cuerpo desnudo a contraviento
violado, manoseado, chupado, lacerado
el capullo cristalizado de tus ojos
lágrimas vueltas cenizas
mientras se acercan los tipos
te guiñan del pelo, te desgarran
te infectan maldiciones con sus dientes
y la luna es negra y el cielo blanco
todo ese dolor perpetuo hasta los tuétanos
la mugre en la calle mientras los carros transitan
y los pasajeros se asoman
con sus ridículas miradas de flashes
y todos (los tipos, los conductores, los pasajeros,
la mugre, la luna negra y el cielo blanco)
todos, soy yo
[+] Imagen: Roberto Guillén
martes, 25 de mayo de 2010
PARA QUE NOS AÑOREMOS
Voy a ser pez
tras tus alas de cenzontla
voy a ser lo que tu piel no pudo ser para tus entrañas
lo que el cielo le dejó vedado al mar
lo que más querrás lo que más temás
eso voy a ser.
Voy a ser lo más absurdo
escama de perro
ojo de huracán seco
terremoto aéreo
corazón de punche
escultura de un disturbio.
Voy a grabar tu nombre en el cielo
tu nombre tejido de nube.
Y al final
te voy a decir que el final no existe
que es un invento
para los que aun no creen que la tierra es redonda
para los incrédulos, escépticos, sonámbulos
porque aquí todo vuela y cae y vuelve a volar.
[+] Pintura por Miguel Angel Bonilla
tras tus alas de cenzontla
voy a ser lo que tu piel no pudo ser para tus entrañas
lo que el cielo le dejó vedado al mar
lo que más querrás lo que más temás
eso voy a ser.
Voy a ser lo más absurdo
escama de perro
ojo de huracán seco
terremoto aéreo
corazón de punche
escultura de un disturbio.
Voy a grabar tu nombre en el cielo
tu nombre tejido de nube.
Y al final
te voy a decir que el final no existe
que es un invento
para los que aun no creen que la tierra es redonda
para los incrédulos, escépticos, sonámbulos
porque aquí todo vuela y cae y vuelve a volar.
[+] Pintura por Miguel Angel Bonilla
domingo, 7 de marzo de 2010
INTERMITENCIA
Yo protesto contra el sistema no por ser asistemático ni alguna clase de ermitaño cavernario o animal auto proscrito sino por estar enlodado hasta el huevo con el sistema. Pero ¿qué es el sistema?
La Intermitencia
de un animal
que vuela y planea contra el cielo rojizo
de una ciudad
hastiada por la incongruencia de lo cotidiano
del ser y no ser mientras se está sin saber que se está
sentado con una sola nalga
o atado a una soga o a una operación matemática-quirúrgica
de ropas blancas, sala aséptica y gasas.
La luz desaparece ante los ojos y los ojos reaparecen a la luz
mientras hay movimientos impresos en claroscuro
mientras los challules van cubriendo la cavidad húmeda
y el universo se convierte en sombra y espanto
y terrible soledad y hermoso vacío
y lapsos de freno, rewind y fast forward
rewind y fast forward
recording the death in living things
y el stop perpetuo.
[+ Imagen: luzinterrupuptus]
martes, 9 de febrero de 2010
TRAS LAS REJAS
Esta vez no es de noche
las luces atroces atropellan pupilas
con repentinos impactos
el cuerpo en delito flagrante
jadeándose hacia el susurro de sombras.
Barrotes sarrosos y alambre de púa
bordeando sus hocicos grasos y hambrientos
jauría de perros rabiosos, corruptos
sistema perrero. Caza-presa.
El sol está lejos…
Quizá es la hora de salir
diluirse en meadas sobre la losa
y caer en gotas por el desagüe
lograr el tino de llegar donde uno espera llegar
excretar libertad anónimamente
como si fuese posible hablar callando
o respirar con los conductos obstruidos.
El techo a dos metros del suelo
es el límite para quien anhela llegar al cielo con sus manos.
[+] Imagen: Roberto Guillén
Etiquetas:
pequeñas historias ficticias y espejismos,
poesía
viernes, 5 de febrero de 2010
PERGAMINO FLOTANDO EN EL HUMO
Quiero que descubra la realidad ante sus ojos
quiero decirle que el sexo es la mejor liturgia
y que los curas aun celebran la eucaristía de espaldas.
Quiero decirle también que hemos caminado al revés desde siempre
que la ciencia como producto también es reversible
que el silencio no es silencio sino eco
sonidos lejanos de voces, del caer de los pies, de patadas cerebrales,
de las luces que talan los bosques con su rojo vibrante,
de la ola acariciando con su yema la arena
y la arena resbalándose por el risco.
Quiero hacerle saber que Calígula es el dios de los soberanos
y su corcel es su mano derecha, su corona de laureles
el legislador que ordenó la castidad para su propio placer.
Que la ignorancia es el mejor abono para los tronos
también es mi deber decírselo,
que han habido tantos Auschwitz como ciudades en el mundo,
que las vacas, estimuladas por las manos en sus ubres
lanzan abundantes chorros de esperma
que Saladino aun libra batallas en la franja de Gaza
con su escudo, su liviana armadura y su cimitarra.
Quiero que sienta la esclavitud y la libertad de la edad moderna
para eso primero debe atarse el pie a una soga y ésta a una silla
pasar de ocho a nueve horas ilimitadas frente a un ordenador
alimentarse de comprimidos y tragar bebidas enlatadas.
Luego quiero que se sitúe en la cima de uno de los tantos abismos del Crucero,
que contemple el atardecer desde ahí,
con su clorofila incendiada , con el ejército de pasto que se mece en hileras
con la brisa intermitente y helada que corroe los techos…
quiero que cierre sus ojos, que abra enteramente los brazos,
que descubra el espíritu de la energía universal que lo transporta
y lo lanza al vacío.

Imagen: Casualty, Kate MacDowell
quiero decirle que el sexo es la mejor liturgia
y que los curas aun celebran la eucaristía de espaldas.
Quiero decirle también que hemos caminado al revés desde siempre
que la ciencia como producto también es reversible
que el silencio no es silencio sino eco
sonidos lejanos de voces, del caer de los pies, de patadas cerebrales,
de las luces que talan los bosques con su rojo vibrante,
de la ola acariciando con su yema la arena
y la arena resbalándose por el risco.
Quiero hacerle saber que Calígula es el dios de los soberanos
y su corcel es su mano derecha, su corona de laureles
el legislador que ordenó la castidad para su propio placer.
Que la ignorancia es el mejor abono para los tronos
también es mi deber decírselo,
que han habido tantos Auschwitz como ciudades en el mundo,
que las vacas, estimuladas por las manos en sus ubres
lanzan abundantes chorros de esperma
que Saladino aun libra batallas en la franja de Gaza
con su escudo, su liviana armadura y su cimitarra.
Quiero que sienta la esclavitud y la libertad de la edad moderna
para eso primero debe atarse el pie a una soga y ésta a una silla
pasar de ocho a nueve horas ilimitadas frente a un ordenador
alimentarse de comprimidos y tragar bebidas enlatadas.
Luego quiero que se sitúe en la cima de uno de los tantos abismos del Crucero,
que contemple el atardecer desde ahí,
con su clorofila incendiada , con el ejército de pasto que se mece en hileras
con la brisa intermitente y helada que corroe los techos…
quiero que cierre sus ojos, que abra enteramente los brazos,
que descubra el espíritu de la energía universal que lo transporta
y lo lanza al vacío.

Imagen: Casualty, Kate MacDowell
miércoles, 3 de febrero de 2010
AQUELLOS, OTROS TIEMPOS
I
La estera húmeda por los mil polvos en ayuna
tus pechos cerezos y estoicos apuntan hacia un muro
que el tiempo ha dejado en carne viva.
Entre mis piernas hay erupciones violentas
chorros de néctar salado y lechoso
bajando por tu pequeñísima corteza elástica
sagrario de fetos que salen
desdoblándose entre dunas y estanques
entre el peso de los pasos
y el eco de llantos de un tierno, desdentado y hambriento.
Tu cuello y el mío se entrelazan
en un enrejado de sangre y tejido
tu boca dormida entre los labios que tiritan
mientras el viento levanta tu pelo cano
de joven anciana.
II
Quisiera ser tus ojos
que llevaras mi rostro impreso en las plantas de tus pies
para que fuese yo quien sufriera el desgaste
del camino tortuoso,
de piedras filosas y arena caliente.
Sale el sol sobre los tejados de paja
sobre tu espalda de adobe
que se ladea con el peso de las borrascas
y de las aves matutinas que se columpian
como tus manos que van y vienen
como alas, como espigas doradas de trigo.
III
Te busco entre mi soledad
y la oscuridad de un día eclipsado
mi lienzo tieso de frío
cubierto de hojas secas de mango
con sabor a tu pelo
a tu sudor agridulce, a tus axilas rasas.
Me levanto de esa misma estera
que un día fue húmeda y ahora está que se parte de seca
grabados han quedado nuestros fluidos
cubiertos por las cenizas de un volcán desierto
que se yergue sobre el mismo pueblo
que otrora nos vio fundirnos en un ente abstracto.
[+] Imagen: El capricho del volcán
La estera húmeda por los mil polvos en ayuna
tus pechos cerezos y estoicos apuntan hacia un muro
que el tiempo ha dejado en carne viva.
Entre mis piernas hay erupciones violentas
chorros de néctar salado y lechoso
bajando por tu pequeñísima corteza elástica
sagrario de fetos que salen
desdoblándose entre dunas y estanques
entre el peso de los pasos
y el eco de llantos de un tierno, desdentado y hambriento.
Tu cuello y el mío se entrelazan
en un enrejado de sangre y tejido
tu boca dormida entre los labios que tiritan
mientras el viento levanta tu pelo cano
de joven anciana.
II
Quisiera ser tus ojos
que llevaras mi rostro impreso en las plantas de tus pies
para que fuese yo quien sufriera el desgaste
del camino tortuoso,
de piedras filosas y arena caliente.
Sale el sol sobre los tejados de paja
sobre tu espalda de adobe
que se ladea con el peso de las borrascas
y de las aves matutinas que se columpian
como tus manos que van y vienen
como alas, como espigas doradas de trigo.
III
Te busco entre mi soledad
y la oscuridad de un día eclipsado
mi lienzo tieso de frío
cubierto de hojas secas de mango
con sabor a tu pelo
a tu sudor agridulce, a tus axilas rasas.
Me levanto de esa misma estera
que un día fue húmeda y ahora está que se parte de seca
grabados han quedado nuestros fluidos
cubiertos por las cenizas de un volcán desierto
que se yergue sobre el mismo pueblo
que otrora nos vio fundirnos en un ente abstracto.
[+] Imagen: El capricho del volcán
martes, 22 de diciembre de 2009
REHUIDA
Me marcho. Me marcho de nuevo.
Te dejo un cuarto entre nieblas y aldabas sarrosas.
Te dejo, me llevo tu olor a sexo lamoso,
en mi piel que es de arena vencida por el tiempo.
El tiempo que fue una caricia,
una bomba anidando tu regazo
donde evacuaba mis lágrimas grises.
Me marcho, hoja tostada y ligera,
me llevo todo aquello carente de peso,
te dejo tu exceso de humor,
tu foto pegada al espejo
tus pasos de pie diminuto y arqueado
te dejo ese cuerpo que ya no es mío
te lo dejo colgado al alero
y me marcho, me marcho de nuevo.
[+] Fotografía Bruno Dayan
Te dejo un cuarto entre nieblas y aldabas sarrosas.
Te dejo, me llevo tu olor a sexo lamoso,
en mi piel que es de arena vencida por el tiempo.
El tiempo que fue una caricia,
una bomba anidando tu regazo
donde evacuaba mis lágrimas grises.
Me marcho, hoja tostada y ligera,
me llevo todo aquello carente de peso,
te dejo tu exceso de humor,
tu foto pegada al espejo
tus pasos de pie diminuto y arqueado
te dejo ese cuerpo que ya no es mío
te lo dejo colgado al alero
y me marcho, me marcho de nuevo.
[+] Fotografía Bruno Dayan
viernes, 20 de noviembre de 2009
DESPEDIDA
Me marcho en silencio
Dejo esta húmeda pieza,
La ropa doblada sobre el asiento
Y los viejos versos colgando en el alambre.
Dejo esta húmeda pieza,
La ropa doblada sobre el asiento
Y los viejos versos colgando en el alambre.
Al despertar no sabrás dónde estás
Yo no sabré que hacer con mi cuerpo a media asta
Y mi amor que duele tanto
Porque es sangre a la deriva.
Afuera hay un mar enfurecido
Hay galeones fantasmas y esqueletos de tripulantes
Hay deseos prisioneros del vaivén del oleaje
Y péndulos fijos a un espejo.
He dejado el alma en la pata de la cama
Transportándome a infiernos acuosos
Siendo liebre o minotauro
Hasta perdurar en el sueño de una bestia.
LA ESPERA
He soñado con el cuerpo mutilado de un ave
Sus alas han sido arrancadas
Para exhibirse en fastuosos escaparates.
La ciudad engendra postes con bujías
Las viejas madres lanzan sus elegías al viento
Visten güipiles y caites de luto.
El lujo y la muerte, pareja perfecta
Haciendo rondas nocturnas
Cuando en el bajo mundo
Las últimas brasas se han ido extinguiendo
Y los peroles y las panzas se van a dormir vacíos
En espera de ese claro amanecer que aún no llega.
La calle es un caldo espeso
Adobado con saña y envidia
Boutiques, night clubs y capillas
En la ciudad que es un monstruo de ocaso.
Sus alas han sido arrancadas
Para exhibirse en fastuosos escaparates.
La ciudad engendra postes con bujías
Las viejas madres lanzan sus elegías al viento
Visten güipiles y caites de luto.
El lujo y la muerte, pareja perfecta
Haciendo rondas nocturnas
Cuando en el bajo mundo
Las últimas brasas se han ido extinguiendo
Y los peroles y las panzas se van a dormir vacíos
En espera de ese claro amanecer que aún no llega.
La calle es un caldo espeso
Adobado con saña y envidia
Boutiques, night clubs y capillas
En la ciudad que es un monstruo de ocaso.
martes, 13 de octubre de 2009
PALABRAS DE UN GEÓLOGO
Un sutil espacio corporal
Tierno ombligo cráter lunar
en el que poso mi lengua terráquea
que palpita sísmicamente
húmeda como un estuario
abriéndose al inmenso mar de tu cuerpo.
Te siento en silencio y a oscuras
tu corteza divina, carnosa y dulce
que camufla burbujas freáticas.
Tu cuerpo,
ese ente clandestino y subterráneo
habitáculo de microcriaturas cósmicas,
hipocentro causante y culpable
de mis más tremendos estremecimientos.
Mi vida entera se ha quedado estática
en tu era divina y anómala.
El planeta entero gira estrepitosamente
mientras yo poso mi lengua terráquea en tu graben.
Tierno ombligo cráter lunar
en el que poso mi lengua terráquea
que palpita sísmicamente
húmeda como un estuario
abriéndose al inmenso mar de tu cuerpo.
Te siento en silencio y a oscuras
tu corteza divina, carnosa y dulce
que camufla burbujas freáticas.
Tu cuerpo,
ese ente clandestino y subterráneo
habitáculo de microcriaturas cósmicas,
hipocentro causante y culpable
de mis más tremendos estremecimientos.
Mi vida entera se ha quedado estática
en tu era divina y anómala.
El planeta entero gira estrepitosamente
mientras yo poso mi lengua terráquea en tu graben.
sábado, 22 de agosto de 2009
INFINITA AUSENCIA
No quiero creer.
Que las flores naveguen
como barcas luminosas por el río.
Es imposible.
Que los techos tiriten de frío en abril
y que las paredes contengan el dolor que yace dentro.
No puedo creer.
Que un zanate vuele con solo un ala
y que por las noches un desfile de rencos asalten la ciudad
traqueteando en el suelo con sus muletas desquebrajadas
como sus cuerpos tiesos y a medio morir.
No quiero creer.
Que los eucaliptos y las brujas bailen solo de noche
y que las putas lo hagan en tubos, sin ganas
así como el sol que se asoma apenas en días nublados
envuelto en nubes y tristeza.
No quiero creer. Es imposible.
Que las hiedras y el ego crezcan solo para arriba
y que el cuerpo solo espera al tiempo
para poder enterrarse a sí mismo en un hoyo.
No puedo creer. Es imposible.
Que las calles luzcan vacías
como las mentes de quienes viven en ellas
y que los perros meen en las esquinas
mientras persiguen la luz en jaurías.
No puedo creer.
Es imposible tu ausencia
como la añoranza que siente la cofia por tu pelo
y el silencio recluido en la casa
como las vacas que mugen al viento.
Y tu ausencia, tu infinita ausencia es imposible
y si es posible
prefiero no darme cuenta.
[+] En memoria de Mario Benedetti, quien con su poema “Esta ciudad es de mentira” me inspiró a escribir este.
Que las flores naveguen
como barcas luminosas por el río.
Es imposible.
Que los techos tiriten de frío en abril
y que las paredes contengan el dolor que yace dentro.
No puedo creer.
Que un zanate vuele con solo un ala
y que por las noches un desfile de rencos asalten la ciudad
traqueteando en el suelo con sus muletas desquebrajadas
como sus cuerpos tiesos y a medio morir.
No quiero creer.
Que los eucaliptos y las brujas bailen solo de noche
y que las putas lo hagan en tubos, sin ganas
así como el sol que se asoma apenas en días nublados
envuelto en nubes y tristeza.
No quiero creer. Es imposible.
Que las hiedras y el ego crezcan solo para arriba
y que el cuerpo solo espera al tiempo
para poder enterrarse a sí mismo en un hoyo.
No puedo creer. Es imposible.
Que las calles luzcan vacías
como las mentes de quienes viven en ellas
y que los perros meen en las esquinas
mientras persiguen la luz en jaurías.
No puedo creer.
Es imposible tu ausencia
como la añoranza que siente la cofia por tu pelo
y el silencio recluido en la casa
como las vacas que mugen al viento.
Y tu ausencia, tu infinita ausencia es imposible
y si es posible
prefiero no darme cuenta.
[+] En memoria de Mario Benedetti, quien con su poema “Esta ciudad es de mentira” me inspiró a escribir este.
lunes, 13 de julio de 2009
ESTA CIUDAD ES DE MENTIRA
No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las palmeras se doblen
a acariciar la crin de los caballos
y los ojos de las putas sean tiernos
como los de una Venus de Lucas Cranach
no puede ser que el viento levante las polleras
y que todas las piernas sean lindas
y que los consejales vayan en bicicleta
del otoño al verano y viceversa.
No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que nadie sienta rubor de mi pereza
y los suspiros me entusiasmen tanto como los hurras
y pueda escupir con inocencia y alegría
no ya en el retrato sino en un señor
no puede ser que cada azotea con antenas
encuentre al fin su rayo justiciero y puntual
y los suicidas miren el abismo y se arrojen
como desde un recuerdo a una piscina.
No puede ser. Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las brujas sonrían a quemarropa
y que mi insomnio cruja como un hueso
y el subjefe y el jefe de policía lloren
como un sauce y un cocodrilo respectivamente
no puede ser que yo esté corrigiendo las pruebas
de mi propio elogiosísimo obituario
y la ambulancia avance sin hacerse notar
y las campanas suenen sólo como campanas.
No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
O es de verdad
y entonces
está bien
que me encierren.
[+] Mario Bennedetti, nuestro último incursionista en el paraíso de los poetas.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las palmeras se doblen
a acariciar la crin de los caballos
y los ojos de las putas sean tiernos
como los de una Venus de Lucas Cranach
no puede ser que el viento levante las polleras
y que todas las piernas sean lindas
y que los consejales vayan en bicicleta
del otoño al verano y viceversa.
No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que nadie sienta rubor de mi pereza
y los suspiros me entusiasmen tanto como los hurras
y pueda escupir con inocencia y alegría
no ya en el retrato sino en un señor
no puede ser que cada azotea con antenas
encuentre al fin su rayo justiciero y puntual
y los suicidas miren el abismo y se arrojen
como desde un recuerdo a una piscina.
No puede ser. Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las brujas sonrían a quemarropa
y que mi insomnio cruja como un hueso
y el subjefe y el jefe de policía lloren
como un sauce y un cocodrilo respectivamente
no puede ser que yo esté corrigiendo las pruebas
de mi propio elogiosísimo obituario
y la ambulancia avance sin hacerse notar
y las campanas suenen sólo como campanas.
No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
O es de verdad
y entonces
está bien
que me encierren.
[+] Mario Bennedetti, nuestro último incursionista en el paraíso de los poetas.
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