sábado, 1 de agosto de 2009

BAJA MINGUITO




Santo Domingo de Guzmán, santo patrono de Managua va bajando de la Sierrita, adornado con un millón de jazmines y margaritas, naturales y falsas, acordonado por su guardia personal y encerrado en su burbujita mágica de cristal blindado.
Se siente la presión en el ambiente…
Achiote y hollín de tintes para la piel, para curar penas y disfrazar caras de dolor, aunque sea por unos días. Tambores, marimbas y comparsas, ¡la leche la leche, pregonan al guaro! anoche fue el palo lucio y cayó como anillo al dedo. La gigantona en media procesión, meciéndose, buscando equilibrio de un lado al otro mientras el enano cabezón le va tocando una nalga. Un desfile de putas y homosexuales representando, con escudo en mano, cada cual a su gremio. Suena la pólvora, agitan y bailan al santo; van delante y detrás los torovenados, el cacique mayor y su clan emplumado, los tiernos van arriba de los hombros, van bailando también. Todo el mundo busca su agosto, unos con ventas, otros promesas y otros con robos. Roban también los políticos, a quienes solo se les ve con el santo en tiempos de campaña, resguardados por un grupo de robocops que por diversión y desquite le van dando a los bolitos con sus cachiporras. El clima es generoso, siempre llueve sobre el mar de gente que, con el agua se transforman en pipilachas eufóricas y saltarinas. Van cayendo, van quedando en el camino los que tienen menos aguante. Muchos van cargados de fe, se les ve en sus ojos creyentes y sobrios, muchos otros llevan el sufrimiento a tuto y le piden al santo que les aliviane la carga. Colores, sustos, gritos, golpes, empujones, risas, tufos, olores, brincos, poesía popular. Miles asisten a participar de la procesión inferno-sagrada que es una mezcla de fervor, algarabía y sodoma, reflejo auténtico de un pueblo sufrido pero fuerte.

No hay comentarios: